como su nombre lo indica, Taro Quispe no es ni japonés ni sudamericano, es ambos a la vez y por tanto ninguno, es mas bien un resultado de los dos. Taro no puede nunca sentirse lo suficientemente andino, que en cierto modo es lo que "realmente" es, y menos aun lograr pertenecer al grupo de peruano-japoneses, peruanos en japon, japoneses, o cualquier otro grupo posible que se le parezca. NO, Taro no puede pertenecer a ningún grupo, ninguno que no sea Su grupo, él es su grupo.
Taro pues es además una anatomía "desventurada". Carece de todo lo que una alma le puede pedir a su cuerpo: fuerza y poder. Y es esa falta de fuerza y poder, lo han llevado a ser lo que es, TARO QUISPE. No Taro Yamamoto, o Pedro Quispe como alguien con más fortuna podría llamarse, es Taro y es también Quispe, es una sola de confusión. Pero volvamos al tema, Taro al carecer de fuerza, se sintió absolutamente rebasado y burlado por los fuertes, por aquellos hombres grandes que le sacaron mejor provecho a su ración de Quaker y a quienes, envidiando secretamente aprendió a odiar y mirar para abajo: "Los fuertes no son inteligentes decía él". Pero Taro nunca pudo identificarse tampoco con los "inteligentes". Son ellos, para él, seres demasiado buenos. Buenos estudiantes, buenos hijos, buenos enamorados, o siemplemente tan buenos estudiantes que no les alcanza bondad para dedicarse también a todo lo demás, pero siguen siendo algo que para Taro fue siempre imposible: bondad. Taro no es malo, ya quisiera ser malo, el más bien es "Taro", y lo bueno le queda corto, Taro es mejor que bueno, Taro es Taro.
Taro, para finalizar esta introducción realmente corta, es un tipo complejo y confuso, "se enreda de webadas", de tantas webadas se enreda que hasta blog se hizo para contar su historia.
miércoles, 7 de noviembre de 2007
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1 comentario:
Amazing ! loving you style !
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